La canalización eléctrica incluye los conductos, charolas, tubos, canaletas y otros elementos que albergan los cables eléctricos o de datos, protegiéndolos física y ambientalmente.
En cuanto usas canalización (metálica, plástica, charola, etc.), los cables dejan de estar expuestos —y de estar vulnerables a golpes, humedad, polvo, roedores, o movimientos bruscos.
Aquí lo que ganas al hacer bien la canalización eléctrica:
No todas las canalizaciones son iguales. Cuando optas por un sistema robusto, bien fabricado, con materiales adecuados (plástico resistente, metálicos, con recubrimiento, etc.), maximizas los beneficios: protección real, durabilidad, resistencia al ambiente, facilidad de instalación y mantenimiento, compatibilidad para ampliaciones, y seguridad general del sistema.
Además, una canalización de calidad minimiza interferencias electromagnéticas, protege tanto cableado eléctrico como de telecomunicaciones, lo que en instalaciones modernas con datos, redes y energía resulta muy valioso.